miércoles, 30 de noviembre de 2011
viernes, 21 de octubre de 2011
Carta de Beethoven a su amada.

Incluso cuando estoy en cama mis pensamientos van hacia ti, mi eternamente querida, ahora y entonces alegremente, después otra vez tristemente, esperando para saber si el destino oirá nuestra plegaria, para hacer frente a la vida que debo vivir en conjunto contigo o nunca verte. Sí, estoy resuelto a ser un extranjero vagabundo hasta que pueda volar a tus brazos y decir que he encontrado mi hogar verdadero con usted y envuelto en tus brazos podré dejar que mi alma flote hasta el reino de almas bendecidas. ¡Ay!, desafortunadamente debe ser así. Debes estar tranquila, tanto más pues sabes que te soy fiel; ninguna otra mujer podrá nunca poseer mi corazón, nunca, nunca, nunca. Oh Dios, por que debe uno ser separado de aquella que le es tan querida. Para más, mi vida en Viena es actualmente desgraciada. Tu amor me ha hecho el más feliz y el más infeliz de los mortales. A mi edad necesito estabilidad y regularidad en mi vida, ¿puede esto coexistir con nuestra relación? Mantente tranquila; solamente al considerar tranquilamente nuestras vidas podremos alcanzar nuestro propósito de vivir juntos. Mantente tranquila, ámame, hoy, ayer. Que nostalgia llena de lágrimas por ti, por ti, por ti, mi vida, mi todo. Todos los buenos deseos para ti. Oh, continua amándome, nunca juzgues mal el corazón de tu fiel amado.
domingo, 9 de octubre de 2011
Desayuno con diamantes.

¿Sabes lo que te pasa? No tienes valor, tienes miedo. Miedo de enfrentarte contigo misma y decir está bien, la vida es una realidad, las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad. Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. Bueno nena, ya estás en una jaula, tu misma la has construido y en ella seguirás vayas donde vayas, porque no importa donde huyas, siempre acabarás tropezando contigo misma.
lunes, 3 de octubre de 2011
Placeres ocultos
El lienzo.

El hombre tiene los ojos cerrados, una mano sobre su pecho y otra sobre el muslo de ella, en íntima complicidad. Para mí esa visión es recurrente e inmutable, nada cambia, siempre es la misma sonrisa plácida del hombre, la misma languidez de la mujer, los mismos pliegues de las sábanas y rincones sombríos del cuarto, siempre la luz de la lámpara roza los senos y los pómulos de ella en el mismo ángulo y siempre el chal de seda y los cabellos oscuros caen con igual delicadeza. Cada vez que pienso en ti, así te veo, así nos veo, detenidos para siempre en ese lienzo, invulnerables al deterioro de la mala memoria. Puedo recrearme largamente en esa escena, hasta sentir que entro en el espacio del cuadro y ya no soy la que observa, si no la mujer que yace junto a ese hombre, y tu eres ese hombre que yace conmigo. Entonces se rompe la simétrica quietud de la pintura y escucho nuestras voces muy cercanas.
- Cuéntame un cuento - te digo.
- ¿Cómo lo quieres?
- Cuéntame un cuento que no le hayas contado a nadie.
domingo, 3 de julio de 2011
Amor a primera vista

domingo, 26 de junio de 2011
Follar.

"De qué sexo sean en realidad me da igual, es lo que menos me importa. Me puede gustar un hombre tanto como una mujer. El placer no está en follar. Es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda; bueno, no es que no me atraigan, claro que me atraen, ¡me encantan! Pero no me seducen, me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente, yo hago el amor con las mentes.
Hay que follarse a las mentes."
martes, 25 de enero de 2011
Hoy me he acordado de ti

sábado, 8 de enero de 2011
Dios.

Un hombre fue a ver a Sao Baba con la intención de que lo ayudara, pues era pobre y pasaba muchas penurias, pero el santo le negó su petición.
- ¿Por que no me has ayudado si posees los poderes de un DIOS? - le preguntó el hombre.
Y Sao Baba contestó:
- Si, soy un DIOS. Y tu también lo eres, la diferencia está en que yo lo sé.
jueves, 7 de octubre de 2010
Los sueños, sueños son.

Gemelos, tenía gemelos.
En el sueño estaba embarazada. No sabía quién era el padre. No sabía como me había pasado. Simplemente tenía una enorme barriga y una ecografía. Dos niños. Mi madre les bordaba sus nombres en unos baberos, mientras decía que el momento se acercaba, ya solo me quedaba 1 mes. Javier y Leonardo. Javier por mi padre, Leonardo siempre me ha gustado.
Lo más curioso de todo es que estaba feliz. Yo, que huyo de los niños cuando se me acercan, y siempre se me acercan. Pero feliz al fin y al cabo.
Esta mañana me he imaginado detenidamente como sería tener un hijo, o dos como en mi sueño.
Me he sorprendido a mi misma sonriendo.
Creo que se me ha despertado el instinto maternal.
Tengo miedo.


